Bye, bye Navidad!

miércoles, 8 de enero de 2014

Me encanta la Navidad. He pasado años de todo, esperar con ilusión que llegaran estos días, odiar las fiestas, pasarlas con indiferencia. Pero ahora: me encanta. Me gusta todo de esta época del año que acabamos de pasar, las luces, los colores, los aromas (Ginger!), las reuniones mini-familiares, atreverme con la comida de Navidad...


Pero ya está. Se han acabado. Y... lo agradezco! Vuelta a la normalidad! Se me han hecho largas! No sé si ha sido por tener fiesta, ir a trabajar en mitad de las fiestas y volver a tener unos días... O por pasarme mis vacaciones con las manos teñidas de colorante alimentario y azúcar glas en el pelo... O porque para relajarme y desconectar no se me ocurrió otra cosa que pasarme todo un fin de semana experimentando en la cocina.


Es que antes de las fiestas compré unos moldes para cake-pops y tenía que probar el invento. T-E-N-Í-A que hacerlo! Un día con una amiga hicimos una prueba con un molde parecido y no salió muy bien así que lo intenté por segunda vez... Es un molde de silicona, lo compré en CASA, dividido en dos partes. Rellenas con masa para bizcocho hasta casi el borde y lo tapas con la parte que tiene los agujeritos. En mi molde había cuatro formas: cuadrado, redondo, flor y corazón. Os aconsejo que primero hagáis una prueba y rellenéis uno de cada pues según el horno necesitará más cocción o menos (habitualmente son unos 15 minutos).


En mi caso, sólo pude salvar las redondas y los cuadrados. Bueno, y una flor...Encuentro que la redonda sólo queda perfecta por un lado y que el cuadrado queda abombachado por la parte de arriba y con un cuchillo afilado se tiene que acabar de perfilar. En todo caso, con el molde, nos ahorramos toda la parte de azúcar que lleva la buttercream mezclada con bizcocho para hacer los cake-pops clásicos.



Lo que me pasó con la flor es que no se desmoladaba bien, por los pliegues de los pétalos. Y el corazón no terminaba de subir la masa o bien se salía y no se apreciaba la forma.


Al final, el invento salió más o menos bien. Con los cuadrados hice unos regalitos navideños que pueden adaptarse a fiestas de cumpleaños. Los bañé con candymelts de frambuesa y les hice un lazo con fondant blanco y verde.


Las bolitas representaba que eran bolas del árbol y, en mi cabeza, eran muy monas. Pero entonces llamé a Jordi para que las viera y, alegre y sinceramente, dijo:
"Parecen maracas mexicanas!"
Tenía razón. Ahora ya sé que si quiereo hacer bolas navideñas, éste no es el sistema!


Por último os dejo las galletas que he estado haciendo estas Navidades. Son encargos de amigos y familiares, detalles muy originales para acompañar los regalos de estas fiestas.

Galletización de los 3 Reyes siguiendo este tutorial de Cookies Paradise
Muñecos de nieve de fondant
Gingerbread man and Gingerbread lady de glasa
Figuras navideñas de glasa
Calcetines de glasa


Naroa

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