Merenguitos

domingo, 10 de mayo de 2015


Como siempre digo, en esta casa intento que no se tire nada, así que después de hacer crema pastelera para rellenar unos buñuelos me quedaron 3 claras de huevo a las que debía encontrar una receta. Enseguida me vinieron a la mente los merenguitos del libro Boutique de Pastelería, de Peggy Porschen, la primera receta del libro y la más sencilla de todas, y tenía todos los ingredientes!


La verdad es que es un libro precioso que estaba desando tener, pero todavía no me había lanzado con ninguna de sus recetas. Están muy bien explicadas y seguro que si me pongo a ello serán fáciles, pero esas fotos tan perfectas, con esas tartas preciosas y delicadas, me echaba para atrás. Ahora creo que me animaré con más recetas del libro.


Necesitamos:

  • Las claras de 3 huevos (al final de la entrada hay una explicación sobre los huevos que uso en casa y la industria del huevo que os animo a leer)*
  • Una pizca de sal
  • 100g de azúcar normal
  • 100g de azúcar glas
  • Opcionalmente se pueden usar colorantes y extractos, en mi caso fueron colorantes rosa y azul y extracto de cereza




Precalentamos el horno a 80ºC y preparamos dos placas de horno con papel de hornear. Batimos las claras con la pizca de sal, a velocidad alta, y cuando empiecen a espesarse iremos añadiendo el azúcar normal poco a poco. Seguiremos batiendo hasta que el merengue esté firme y brillante.

Con una espátula de silicona y con movimientos envolventes añadiremos el extracto elegido y el azúcar glas hasta que esté totalmente incorporado. Separamos la mezcla en dos cuencos para teñirla con el colorante (sólo unas gotitas para que coja un tono pastel).

Preparamos dos mangas pasteleras con boquilla de estrella y formamos los merenguitos en las placas del horno. Para hacerlo sólo tenemos que poner la manga pastelera de forma vertical encima de la placa y presionar hasta formar la roseta del tamaño deseado, a continuación retiramos hacia arriba y se formará el pico característico de los merenguitos.

Introducimos las placas en el horno entre 2 y 3 horas hasta que se sequen. En mi caso, a las dos horas comprobé si ya se separaban del papel de horno (señal de que ya están secos) y pude levantarlos con facilidad así que ya los retiré.

Pueden conservarse hasta 3 meses en un recipiente hermético.

El extracto de cereza (sólo 4 gotitas) les dio un ligero sabor a piruleta, pero podéis usar el que más os guste vainilla, limón…


 *Tengo la gran suerte de que mi abuela siempre ha tenido gallinas y mis padres, ahora que mi abuela ya no vive en casa, las han mantenido. Son las mismas que tenía ella, con alguna nueva incorporación que nos ha dado algún amigo, pero la mayoría de nuestras gallinas supera los 10 años de edad. Cuando hice el cambio en mi dieta a vegetariana, decidí que tampoco compraría huevos así que mis padres tuvieron una buena razón para seguir manteniendo las gallinas de casa, pues era la única forma de que yo los consumiera. 

Los huevos que uso yo SÓLO vienen de las gallinas de casa de mis padres, a mí no me valen los números grabados en los huevos ni la gran mentira de las gallinas camperas ni de corral. En el Santuario Gaia, donde tienen acogidas a un gran número de gallinas ponedoras, me abrieron los ojos a la cruda realidad de la industria del huevo. Precisamente, TODAS las gallinas que tienen acogidas provienen de producciones de huevos “de corral” o “camperas”, que lo único que significa es que la ley les marca X metros de tierra (y las granjas se acogen al mínimo) o luz natural, pero como en cualquier otra granja, a los dos años o cuando baja su producción las mandan al matadero. También nos explicaras como han sido modificadas genéticamente a lo largo de los años para que su producción de huevos sea lo más alta posible y como esto puede afectar negativamente a su salud, con la retención de huevos y como consecuencia la muerte, o la pérdida de calcio en la producción de huevos que debilita sus huesos. En el Santuario Gaia las gallinas se acercan para recibir caricias y los fundadores las alimentan con sus propios huevos para que puedan recuperar parte del calcio que han perdido durante el proceso. En mi casa se retiran los huevos a menudo, pero si una gallina quiere comerse su propio huevo (y eso ocurre) no pasa nada, puede. Además, se alimentan de pienso, verdura y fruta.

Pero lo más horrible de esta industria es el momento de separar los pollitos por sexos. Las hembras se alimentan para que sean gallinas ponedoras y los machos son eliminados, normalmente son triturados VIVOS o desechados en contenedores (también vivos).

Por eso te animo a que busques opciones más éticas, que regules tu consumo de huevos y que intentes comprarlos a un amigo, vecino o conocido que no explote a sus animales para la industria.

Para más información, puedes visitar los siguientes enlaces: